Apoyo pedagógico o tareas dirigidas como trabajo, emprendimiento y proyecto social e individual.

Más que un lápiz y un cuaderno.


Es cierto, que en ocasiones pueden fallar las ofertas y oportunidades de trabajo de un educador por distintos factores (edad avanzada, poca experiencia, transporte, salario insuficiente, no hay bacantes en los colegios, situaciones personales, de salud y/o familiares) y por ello necesitas generar ingresos, desde un espacio propio que se adapte a tus necesidades y profesión.

Si deseas emprender un proyecto alternativo, para ayudar en la educación de niños y jóvenes; un espacio de apoyo pedagógico complementario es la solución o lo que en algunos países llaman: "Tareas dirigidas".

Los padres, buscan alternativas para complementar y apoyar la educación de sus hijos, a parte de los colegios oficiales donde están inscritos para su obligatoria escolarización, bien sea por tener poca paciencia o por querer que un profesional apoye y complemente la educación de sus peques; por ello y partiendo de esta constante necesidad, si eres docente, puedes iniciar este proyecto que con el tiempo, dedicación y constancia, se convertirá en tu trabajo oficial.

Un espacio de apoyo pedagógico complementario o tareas dirigidas, no es mas que, un docente ofreciendo sus servicios, conocimientos y experiencias a uno o un grupo de niños de distintas edades en un espacio informal o a domicilio, para guiarlos en sus tareas escolares, reforzando contenidos, apoyando sus fortalezas y superando dificultades de forma individualizada y en otros aspectos de manera grupal.

Si tu proyecto crece y observas que necesitas apoyo, no dudes en conformar tu propio equipo docente, de esta manera también ayudarás a otros, dándole la oportunidad de empleo que tal vez estuvieron buscando desde hace tiempo.


¿Qué necesitas saber y tener para este proyecto?


Espacio y Mobiliario: según las edades de tus estudiantes y la cantidad que tengas, puedes disponer de 3 espacios si lo posees, un aula o segmento destinado para niños de 2 a 6 años; un aula ocupada por niños de 7 a 11 años y por último, un espacio en común para la recreación y momentos libres (receso).

Si por el contrario, no cuentas con espacios separados por paredes, te recomiendo que el lugar donde piensas prestar el poyo pedagógico, lo dividas con parabanes o biombos o en su defecto, separarlos en distintas mesas de trabajo.

Una vez destinado el o los espacios, es momento de ubicar mesas y sillas individuales y/o grupales, u optar por la alternativa de algunos pupitres; recuerda que estas deben adaptarse al tamaño de los niños y jóvenes que tengas a cargo.

Para aportar singularidad y otro uso a las mesas, puedes cubrirlas o forrarlas con papel blanco y papel adhesivo transparente, obteniendo de esta forma una plataforma tipo pizarra acrílica donde los niños puedan rayar y escribir cuando lo requieran con marcador acrílico.


Ambientación:

Paredes: decora y ambienta tus espacios con afiches educativos y cualquier otro elemento llamativo y/o decorativo.

Pizarra: te recomiendo que a la pizarra le dibujes líneas de guía (doble línea) con marcador permanente, de esta manera los niños observarán que las líneas sobre las que escribes, son iguales a las de sus cuadernos.

Papelera: ubica un bote mediano, ya que la basura de papelería puede ser abundante diariamente.

Estantes: ubica algún estante aéreo preferiblemente, para no restar espacio al lugar y allí, coloca los libros, cuadernos y materiales de uso diario.

Espacio de lectura: si tienes espacio suficiente y disponible, puedes crear un rincón de lectura, con libros y mobiliario cómodo donde poder disfrutar de las lecturas.


Publicidad: 

La mejor publicidad que tendrás es aquella que llamamos "de boca en boca", tus representantes y estudiantes, serán aquellos que recomienden tu trabajo, gracias a la calidad educativa que ofrezcas y que ellos experimenten; sin embargo, puedes apoyarte de las redes sociales digitales para publicar contenido sobre tus actividades diarias y/o semanales, describir tus servicios e informar sobre actualizaciones, de esta manera tus seguidores y nuevo publico observarán como trabajas y lo que ofreces diariamente además de contactarte. Adicionalmente, puedes imprimir folletos y colocar un pequeño aviso o pendón afuera de tu espacio.


Logo:

Crea un logo con el nombre que le darás a tu espacio de apoyo pedagógico, sencillo, llamativo e inolvidable para el que lo observe.


Ficha de inscripción:

Elabora una ficha de inscripción donde aparezcan los datos básicos del representante y del niño, algunas preguntas adicionales que quieras saber y términos, condiciones o normas que les participas que deben acatar. Es importante que el representante firme la ficha de inscripción y anexe su fotocopia de documento de identidad.


Equipo de trabajo:

Si observas que tu matrícula aumenta y no puedes apoyar a todos tus estudiantes a la vez, no rechaces la llegada de nuevos ingresos; mejor, conforma tu equipo de trabajo con profesores, licenciados o TSU en educación que estén en la búsqueda de empleo y que posiblemente aún no hayan optado por un cargo en instituciones oficiales. Es tu oportunidad de emplear a aquellos profesionales que no han sido aceptados por su edad avanzada, falta de experiencia si son muy jóvenes, alguna discapacidad o compromiso, pero que de igual forma poseen conocimiento en Educación; evalúa su rendimiento con algunos días de prueba.


Horario, formas y modalidad de pago:

Establece tu horario de trabajo al representante, normalmente se estila de lunes a jueves, otorgándote a ti ya tu equipo de trabajo los viernes libres, de esta manera tendrán 1 día a la semana para efectuar aquellas diligencias, que los fines de semanas no puedes hacer.

Puedes ofrecer tus servicios por bloques de hora o corrido. Te sugerimos que los pagos sean semanales, preferiblemente los lunes de cada semana, asista o no los 4 días de la semana, de modo que los padres y docentes se sientan comprometidos a no faltar el resto de la semana ya que está cancelada.


Promociones y concursos: 

Puedes ofrecer promociones según tus posibilidades, otorgar un descuento al representante que logre recomendarte  y que por ello inscriban a un nuevo estudiante. Promueve concursos cada dos meses para los niños y motívalos esforzarse por su rendimiento académico.


Útiles escolares:

Crea un folleto digital con los útiles básicos que quieras solicitar según el nivel que cursa cada estudiante y envíalo antes de que inicien.


Servicios:

Redacta en un folleto, los servicios educativos que ofreces y las edades comprendidas que aceptas.


Ubicación:

Especifica donde te encuentras ubicado, si es posible elabora un croquis de llegada, por los puntos de acceso mas comunes.


Receso:

Recuerda que todo ser humano, necesita tiempo libre para despejarse y luego continuar sus actividades, estable tu tiempo de receso en tu jornada diaria y así observarás otros aspectos grupales y sociales en tus estudiantes.


Recursos y estrategias:

Elabora recursos con diversos materiales, que te ayuden a que tu apoyo pedagógico se diferencie de los convencionales donde solo califica un cuaderno y un lápiz. Mientras mas recursos, estrategias e ideas ofrezcan a  tus estudiantes diariamente, más tiempo querrán permanecer disfrutando en tu espacio educativo.



Recuerda, solo tu puedes marcar la diferencia con innovación, creatividad y constancia; los padres buscarán en ti, la paciencia, atención individual y cúmulo de estrategias, que tal vez en los colegios convencionales no obtienen por la misma dinámica de trabajo. Cree en ti, en lo que puedes lograr y nunca dejes de mejorar y/o ampliar cada aspecto mencionando anteriormente, ya que esa es la forma de crecer y mantener este proyecto.

Más que un cuaderno y un lápiz.