Cuento infantil inspirado en pandemia

En noviembre, las personas de todo el mundo escucharon la noticia de que un rey muy poderoso gobernaría la salud de la humanidad por tiempo prolongado.


La humanidad incrédula de tal monarquía, decidió ignorar tal advertencia. Meses después, el mundo entero presenció como este poderoso rey se asentó en la Tierra, teniendo como principal súper poder “la invisibilidad”. Las personas se vieron obligadas a quedarse en sus hogares, ya que el rey Viruso los buscabas en los lugares más concurridos como: restaurantes, fiestas, centros comerciales, playas y más.


Los únicos lugares abiertos eran los priorizados, las personas evitaban abrazarse y tocarse, ya que estos actos atraían al Rey Viruso; como la humanidad no encontraba la manera de deshacerse de él, tuvieron que aprender a vivir con su existencia.


De pronto en las personas de todo el mundo, florecieron poderes como: la tolerancia, el respeto, el amor, solidaridad, esperanza, igualdad, perseverancia y comprensión; fue con estos poderes que lograron solventar aquella amarga situación y cubriendo sus necesidades cotidianas, ayudándose unos a otros y observando como ponían en práctica ahora, lo que desde que nacieron siempre tuvieron.


Por ello, el Rey Viruso, no solo causó estragos, sino que también vino a mejorar la convivencia en la humanidad y ofreció un regalo obligatorio que muchos esperaban: “El tiempo en familia”.


No todo lo que pides, viene de la manera en que lo imaginaste. Depende de ti saber reconocerlo y aprovecharlo.


Una lección en medio de la hostilidad.


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